Carta de lectores
Ivonne:
"Coincidencias de encuentro que forjan amistades coherentes, duraderas con significado profundo de identidad, ¡muy feliz dia del Amigo!"
CHC:
Los predicadores y el urgente llamado a la justificación por la fe
En un mundo lleno de distracciones y mensajes superficiales, los predicadores adventistas tienen el deber de centrar sus mensajes en las verdades fundamentales del evangelio: la justificación por la fe y el arrepentimiento que lleva al abandono del pecado.
No se trata de emociones pasajeras ni de reformas externas, sino de una transformación profunda del corazón. 
Elena de White enfatiza con claridad esta prioridad: “Cuando el pecador penitente, contrito delante de Dios, comprende el sacrificio de Cristo en su favor y acepta este sacrificio como su única esperanza en esta vida y en la vida futura, sus pecados son perdonados. Esto es justificación por la fe”.  Cada alma creyente debe “mantenerse en un estado de arrepentimiento y contrición, ejerciendo fe en los méritos expiatorios del Redentor”. 
El arrepentimiento verdadero no es solo tristeza por las consecuencias del pecado, sino “un dolor por el pecado que lleva al abandono del mismo”. Incluye un giro radical: confesar, renunciar y apartarse del mal. “No hay evidencia de arrepentimiento genuino, a menos que obre reforma”, escribió White. Sin este abandono del pecado, la fe es ilusoria y la justificación no se experimenta plenamente. 
Los púlpitos deben resonar con este mensaje, porque solo la justicia de Cristo imputada al pecador arrepentido puede justificarnos. La obediencia surge como fruto de esta fe viva, no como medio de salvación. En la predicación actual, urge recuperar este énfasis para que las iglesias produzcan discípulos convertidos, no solo miembros nominales. Como dijo la mensajera: el evangelio es “arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:15).
Predicadores, vuelvan al corazón del mensaje adventista. Solo así prepararemos un pueblo para el pronto regreso de Cristo.