DIGNIDAD
Por precepto y ejemplo nuestro seleccionado de fútbol es un ideal para los deportistas jóvenes de esta generación, caracterizados por su “supuesta” fragilidad emocional, alta sensibilidad y menor tolerancia a la frustración. La “generación de cristal”.
Tal vez, Monserrat Nebrera no dimensionó los alcances de esta metáfora; los chicos que nacían desde el 2000. Hay procesos de transformación. ¿Este siglo educa con respeto, amor, apego y coraje? ¿Es mejor educar con gritos, golpes y desinterés? Hay una visión que nuestros jóvenes son muy frágiles, visión patriarcal y machista que no acepta la decisión de querer romper el molde.
Los jóvenes de cristal entre los 10 y 25 años viven con tecnologías que son extensiones del mismo ser humano. No cambió la moral. Cambió el precepto y el ejemplo, esta generación tiene una gran virtud: pueden percibir “lo bueno de lo malo”, “qué es melón y qué es sandía”.
En este sentido nuestro Seleccionado sigue siendo el “drean team”, el grupo ideal, más allá de los talentos, pues describe al mejor equipo posible para lograr un objetivo determinado aún en la derrota.
Y en el ámbito personal ellos son los pibes de barrio, que tienen apego a su familia: “amor a sus viejos”, “a sus madres”, a la camiseta y a esa patria soñada que les enseñó a ser grandes y dignos, aunque sean pequeños como una “Pulga”.
¡VIVA LA PATRIA CARAJO!

Ismael Ravinovich
Abogado
Director del periódico Enfoque 360º