Entrevista al Dr.Miguel Kremer
¿Se puede evitar el suicidio? “Yo creo que no”, destacó Kremer
Cuando la declaración proviene de un reconocido médico psiquiatra es por lo menos inquietante. Parte de este tema, tan necesario para reconocernos como comunidad, fue abordado en una entrevista radial realizada al Dr. Miguel Kremer quien habló sin tapujos sobre el “síndrome de Dios” propio de algunos profesionales de la salud, los cambios en el abordaje de la psiquiatría desde sus inicios hasta la actualidad, del consumo de fármacos y señaló el trabajo que se está llevando a cabo en la localidad para prevenir suicidios.
El contexto de estas declaraciones fue entrevista realizada a Miguel Kremer en el programa “Hay equipo”, conducido por Andrea Ventancor en FM 90.3. En una charla distendida pero profunda, el profesional expresó dichos como “yo siempre digo que hay que tenerle miedo a la psiquiatría” y no a las enfermedades como la esquizofrenia. Y fundamentó su opinión diciendo “creo que la ciencia y los médicos, muchas veces, hemos cometido ciertas intervenciones poco humanas o deshumanizadas. Estoy hablando de una época donde la psiquiatría se limitaba al uso de un psicofármaco, al encierro, a la estigmatización. Entonces, un paciente que tenía un trastorno psicótico era visto como algo peligroso y en realidad se actuaba hacia él de una manera muy peligrosa. Se lo encerraba, porque se lo castigaba… se lo sedaba de una manera innecesaria. Entonces, yo también digo: la psiquiatría ha colaborado mucho para que los pacientes con problemas psiquiátricos sean vistos como peligrosos”.
En la entrevista el Dr. Kremer reconoció el trabajo de los doctores Mario Pereyra, Carlos Mussi y Delia Barrionuevo como pioneros del abordaje integral de la salud en LSM “empezaron a integrar otras líneas de tratamiento, como la terapia sistémica, la terapia cognitiva, los abordajes integrativos, trabajar en cámara GESEL, ver pacientes en conjunto e integrar la vida espiritual de las personas y la actividad física, entre otras cosas”.
Respecto del tema de las cifras de los casos de suicidios en Entre Ríos reconoció que, aunque son preocupantes, es un problema que existe desde hace mucho tiempo. Habló de la sobredemanda de los tiempos actuales y el derecho de “estar mal”. Destacó que el mismo ya no habla de salud mental sino de salud: “hay algunas incidencias sobre aspectos de la salud que son más graves, como por ejemplo el tema de la depresión, la ansiedad, el consumo. Hoy se pueden abordar gracias al avance de la ciencia de manera muy responsable y efectiva, con menos miedo y menos prejuicios… miedo hay que tenerle a la psiquiatría, no a la esquizofrenia”, reflexionó.
Respecto del consumo de fármacos opinó que “el consumo está en todos lados, existe, es un padecimiento que siempre estuvo”. Valoró que el suicidio es “la punta de un iceberg, es como una solución definitiva a un problema transitorio” donde una persona llega a un punto de “visualización extrema, pero vino recorriendo todo un camino”. Señaló también que hay mucha gente que recorre ese camino y que no necesariamente llega a suicidio “aparece la enfermedad, la enfermedad tan profunda que llega un momento en donde se genera una idea de ruina… una distorsión absoluta de la situación” y hay “una influencia directa entre lo socio ambiental y la salud. Es decir, si no tengo mi necesidad básica satisfecha, probablemente mi salud se vea afectada. Hay personas que son más o menos vulnerables… que tienen más o menos adaptación. Pero si no tengo mi sueldo, mi techo y no tengo trabajo… y tengo esa incertidumbre todos los días… mi mente debe hacer un ejercicio de adaptación, de fortaleza para mantener la calma, mantener la proactividad... entonces, ¿qué tenemos que hacer? Permitirnos la posibilidad de reconocer que somos seres humanos vulnerables y que nos podemos enfermar... Estamos viviendo una etapa donde hay una sobre estimulación, exceso de demanda, hay exigencia permanente” donde se pierde la autocompasión.
“Lo primero es la conciencia… Porque la mayor cantidad de personas que no van a trabajar, a nivel mundial, lo hacen por los problemas vinculados al funcionamiento psíquico… Entonces, ¿cómo hago? Identifico que es un problema de salud que requiere una intervención integral… “Es como un infarto…se puede prevenir, pero no se puede evitar”. Respecto de este tema destacó la importancia de tener un ambiente que propicie la salud integral: “Si puedo ir a una consulta, puedo comprar un medicamento... puedo descansar ocho horas, puedo alimentarme todos los días y llegar a fin de mes con el sueldo”, destacándolas como herramientas que ayudan a crear estabilidad. “La resiliencia, que algunos la tienen naturalmente y otros la tienen que desarrollar”.
“Yo creo mucho en la comunidad. Sigo creyendo en la comunidad, que está para sostener y acompañar. Aunque estamos en un gran peligro porque estamos yendo hacia un camino del individualismo… creo que estos problemas de salud se resuelven colectivamente”, afirmó refiriéndose a “lugares y espacios para poder hablar, asistir y acompañar. Una comunidad que sea empática y compasiva con personas… que no estigmatice y aleje”. En ese sentido destacó el trabajo de profesionales como Karen Galarza, Gisela Kinstler y otros profesionales “para delinear políticas que nos ayuden a nuestra comunidad a mejorar. Como parte de esa política de trabajo es que pronto vamos los bancos amarillos con un número telefónico para recordar que existe una línea de ayuda a las personas que tienen la idea de planificar un suicidio”.
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