¿Qué celebramos realmente el 31 de octubre? Una reflexión cristiana entre la historia y la fe
Desde Villa Allende, Córdoba, nuestro amigo Rubén nos recuerda que Halloween no es una fiesta cristiana, sino que proviene del Samhain, una antigua festividad celta que marcaba el fin del verano. Los celtas creían que esa noche el mundo de los muertos se abría y se conectaba con el de los vivos. Con la llegada del cristianismo a esas tierras, la iglesia estableció el 1 de noviembre como el Día de Todos los Santos. De la traducción en inglés de la víspera de esta fecha (All Hallows’ Eve) derivó la palabra Halloween.
A pesar de este intento de cristianización, ambas tradiciones se mezclaron, dando paso a una festividad que hoy genera una pregunta inevitable para el creyente: ¿Por qué un cristiano no debería celebrarla? A lo menos por un par de razones: (1) Porque contradice los valores de Cristo. La celebración actual exalta la muerte, el miedo, la sangre y el ocultismo. Esto se opone directamente a Jesús, quien representa la vida, la luz y la paz. Además, en los últimos años, la fiesta se ha vuelto puramente comercial y ha adoptado una estética cada vez más oscura. (2) Por consideración al llamado bíblico. El pasaje de Filipenses 4:8 nos insta a enfocar nuestra mente en todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable y todo lo que es de buen nombre. La forma en que se celebra Halloween hoy dista mucho de este mandato.
Colombia: La Biblia como respuesta al satanismo
Frente a la corriente de Halloween, el pastor Robert Costa comparte una noticia histórica: este 31 de octubre de 2026, el gobierno de Colombia declarará oficialmente el Día Nacional de la Biblia. Esta iniciativa surge como una fecha clave para contrarrestar el impacto espiritual de estas celebraciones oscuras.
Durante el concilio de la División Interamericana, ante un auditorio colmado por 15.000 personas, el vicepresidente de la nación dio un poderoso testimonio sobre cómo el estudio de la Palabra ha transformado su vida y la de su familia. En su discurso, declaró con fe que, al terminar su mandato de cuatro años, muchos querrán vivir en Colombia porque se convertirá en una “Patria Milagro”, al haber colocado al país en las manos de Dios y bajo los principios bíblicos.
En sintonía con este movimiento espiritual, los líderes de la iglesia no se limitan a tareas administrativas. Desde el miércoles hasta el sábado por las noches, participan activamente en campañas de evangelismo en todas las iglesias adventistas de la capital colombiana, con la meta y esperanza de celebrar 700 bautismos.
31 de octubre: El verdadero hito de la fe protestante
No debemos olvidar que el 31 de octubre tiene un significado histórico trascendental para el pueblo cristiano. En esta misma fecha, en el año 1517, el monje agustino Martín Lutero clavó sus famosas 95 tesis en la iglesia de Wittenberg, Alemania, iniciando la Reforma Protestante. Como profesor de teología, Lutero buscaba generar un debate académico sobre la legitimidad de la venta de indulgencias. Sin embargo, este acto defendió de forma indirecta pilares fundamentales de la fe cristiana: la justificación por la fe, la autoridad suprema de las Sagradas Escrituras y el verdadero valor del evangelio de Jesucristo.
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En definitiva, el 31 de octubre es una fecha de gran peso espiritual e histórico. Mientras el mundo se sumerge en una cultura que exalta la oscuridad, la historia y la profecía nos invitan a celebrar la luz de la Palabra y el nacimiento de la iglesia evangélica. Para un cristiano, elegir Halloween y olvidar la Reforma del siglo XVI carece de sentido. Lo que parece más adecuado es, en cambio, levantar la Biblia como la única guía para nuestras vidas